domingo, 14 de noviembre de 2010

Coaching I

Es el arte de "echarle una mano" de manera profesional y enfocada a quienes, sea en su ambito personal, profesional o espiritual requieren de un enfoque y apoyo para potenciar y hacer crecer sus expectativas y logros.
Recientemente, tuvimos una charla acerca del tema organizado por la Red de Emprendedores y Empresarios Cristianos, con el apoyo y presencia de Milton Rosales como expositor.
El tema se plantea sumamente atractivo y vigente, tanto por su capacidad de destrabar y echar a andar nuestros proyectos y anhelos, los que a veces se empantanan en nuestro mismo día a día, así como por la amplísima gama de aplicaciones y necesidades a las que se les puede aplicar este método.
Empecemos por definir "coaching", término que al paso confirmo carente de una palabra equivalente en español para los efectos que acá nos atañen. Según Wikipedia, Coaching (que procede del verbo inglés "to coach"; entrenar) es un método que consiste en dirigir, instruir y entrenar a una persona o a un grupo de ellas, con el objetivo de conseguir alguna meta o de desarrollar habilidades específicas.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Neruda: Queda prohibido...

Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber que hacer,
tener miedo a tus recuerdos.

Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños.

Queda prohibido no demostrar tu amor,
hacer que alguien pague tus deudas y el mal humor.

Queda prohibido dejar a tus amigos,
no intentar comprender lo que vivieron juntos,
llamarles solo cuando los necesitas.

Queda prohibido no ser tú ante la gente,
fingir ante las personas que no te importan,
hacerte el gracioso con tal de que te recuerden,
olvidar a toda la gente que te quiere.

domingo, 3 de octubre de 2010

Todo Pasa

Si hay algo que vale la pena, recordar, recordarme y recordarles es que ciertamente, como me dijo hoy un gran amigo: "el tiempo pone todo en su lugar". Con Dios de por medio en esta certeza, quiero compartirles una versión anónima de un cuento que lo expresa de una bella manera:

Hubo una vez un rey que llamó a los sabios de la corte para darles un encargo:
- Me estoy fabricando un precioso anillo de oro con un gran diamante. Abajo del diamante, quiero guardar algún mensaje que me ayudará a mi y a todo hombre en los momentos difíciles de la vida. Obviamente, tiene que ser un mensaje pequeño para que quepa en el anillo.
Todos esos sabios eran grandes eruditos. Podrían haber escrito grandes tratados sobre cualquier tema. Así que, pusieron sus mentes a trabajar.
Durante un año, pensaban y debatían. Buscaban en todos sus libros. Consultaron a otros sabios en países lejanos. Pero no podían encontrar nada. Y tuvieron que reportar su falla al rey.

domingo, 5 de septiembre de 2010

El vuelo libre de la cultura.


Nuevas opciones permiten que las personas compartan obras artísticas sin que nadie se enoje, sin que sea delito, ni que sus hijos se preocupen por tener papás “piratas”.

Por Mónica Morales* mmorales@nacion.com / Fotos Pablo Murillo y grupos entrevistados

Cuando hablamos de liberar la cultura se me viene a la cabeza esa escena donde abren la jaula de las palomas y todas salen volando libres. Los artistas le están abriendo las jaulas a poemas, canciones, dibujos, fotografías, videos y más.
Si le parece una locura, pues es todo lo contrario. Según Carlos Saborío, promotor del movimiento de cultura libre, la locura fue poner barreras monetarias y licencias estrictísimas a algo que pertenece a todos: la cultura.
Los beneficios son tanto para consumidores como para creadores. Se comparten los contenidos, la gente se involucra con los procesos de producción, dejamos de pedir tantos permisos para usar una obra y los artistas tienen una mayor difusión. Además, la plata que pagamos por algo realmente llega al artista y no se queda en manos de intermediarios (disqueras, editoriales, productoras, etc.).

martes, 31 de agosto de 2010

Búscate un amante...

Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo.

Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.

Me cuentan que sus vidas transcurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo libre. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.

Antes de contarme esto, ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro: “Depresión” y la infaltable receta del antidepresivo de turno. Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan un antidepresivo; que lo que realmente necesitan, ¡ES UN AMANTE! Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto.